"La tesorería de mi Grupo Scout pasaba horas y horas copiando datos entre sistemas. Pensé: tiene que haber una forma mejor."
El momento que cambió todo
Mi nombre es Ricardo Penadés. Estudio Informática Industrial y Robótica en la Universidad Politécnica de Valencia, donde aprendo a programar, aunque es enfrentándome a proyectos reales donde más aprendo a resolver problemas.
Con la experiencia he entendido que muchos negocios no tienen un problema de ganas, sino de tiempo. Tareas repetitivas como la gestión de facturas, la contabilidad manual o la atención a dudas similares acaban alejando a los equipos de las preguntas clave: ¿cómo va el negocio?, ¿cómo puede escalar?, ¿qué se puede mejorar?.
El punto de inflexión llegó cuando conocí n8n, una herramienta de automatización de código abierto que me permitió crear workflows increíblemente potentes. Descubrí que podía automatizar prácticamente cualquier proceso empresarial, desde el más simple hasta el más complejo.
Mi primera automatización cambió la forma en que se trabajaba la tesorería
Creé una web privada para mi Grupo Scout y, junto a una automatización robusta, conseguimos que el sistema recibiera las facturas, las procesara tanto en PDF como en imagen, las transcribiera y las almacenara automáticamente en la base de datos del grupo. Lo que antes llevaba horas de trabajo manual por parte de un equipo completo, empezó a resolverse en segundos. El equipo quedó impactado. Y yo descubrí mi pasión.
Por qué fundé AutonIA
Hace un tiempo tomé una decisión: aplicar todo lo que había aprendido a ayudar a otras personas y pequeños negocios. Quería crear un proyecto donde la automatización no fuera algo complicado ni lejano, sino una herramienta práctica para ahorrar tiempo y trabajar mejor. Así nació AutonIA con una misión clara: hacer que las automatizaciones inteligentes estén al alcance de empresas de cualquier tamaño.
No quería ser solo “otro consultor tech”. Quería ser un aliado cercano, alguien que ayudara a las empresas a recuperar tiempo y a centrarse en lo que de verdad importa: hacer crecer su negocio y cuidar a sus clientes.
Desde entonces, sigo aplicando esa misma forma de trabajar en cada proyecto: detectar tareas que no aportan valor y buscar cómo automatizarlas de forma sencilla. Cada caso es distinto, pero el objetivo siempre es el mismo: ahorrar tiempo y simplificar el día a día.